DL3ON BEATZ no llegó al Melbourne Bounce con un plan. Llegó por curiosidad, queriendo entender por qué una canción puede hacer que alguien se prenda en cuestión de segundos. Aprendió solo, viendo tutoriales y pasando muchísimas horas en FL Studio, hasta que encontró el género que lo hizo decir "esto es lo mío".

De aprender solo a firmar un sonido

El paso de hacerlo por diversión a tomárselo en serio no llegó de golpe. Fue notando cosas: gente compartiendo su música, mensajes de apoyo, algunos artistas que empezaron a tocar sus canciones. Ahí entendió que esto podía ser un proyecto serio — no solo hacer música por diversión, sino algo con lo que quería construir una carrera y vivir de eso.

Su proceso tampoco sigue una fórmula fija. Casi siempre arranca de algo mínimo —una melodía, un vocal o un ritmo que se le queda pegado en la cabeza— y de ahí construye el drop, la parte que dice disfrutar más y que además considera la más importante del track. Después viene el arreglo, el diseño de sonido y la mezcla. Algunos tracks los termina en un día, otros le toman semanas, y dice que lo más difícil es saber en qué momento parar de moverle a una canción.

Hard Guaracha, el sonido que quiere que lo delate

Aquí es donde entra lo que hoy mueve al proyecto. El Hard Guaracha no es un género que adoptó de alguien más: es uno que está armando él mismo, cruzando la fuerza del hardstyle con la esencia de la guaracha y los ritmos latinos.

"Estoy desarrollando un estilo al que llamo Hard Guaracha, que mezcla la fuerza del hardstyle con la esencia de la guaracha y ritmos latinos."

Detrás de la mezcla hay una idea sencilla: que alguien reconozca un track suyo sin necesidad de ver quién lo hizo. "3DROPS" y "V3NOM" ya caminan en esa dirección: cada lanzamiento pensado como una etapa distinta del proyecto, buscando llevar la energía al máximo y mostrar una parte más agresiva y festivalera de su música.

"Quiero que cuando alguien escuche un track mío diga: eso suena a DL3ON BEATZ."

Una escena chica, y la decisión de sumar

Sobre la escena en México: cree que está creciendo muchísimo, aunque géneros como el Melbourne Bounce siguen siendo de nicho — y justo eso, dice, lo hace interesante. La música latina, agrega, está abriendo espacio para fusiones nuevas, y ahí quiere aportar con su proyecto y con el Hard Guaracha. Sobre los demás productores locales no generaliza: dice que hay quienes colaboran y quieren ver crecer la escena, y quienes van completamente por su lado. Él prefiere sumar. Cree que cuando los productores colaboran y comparten oportunidades, la escena completa crece más rápido.

Lo que viene

El plan corto es fácil de decir y más difícil de sostener: más música, más shows, colaboraciones con artistas de dentro y fuera de México, y seguir empujando el Hard Guaracha hasta que se vuelva su sello. A quien apenas está empezando a producir le deja un consejo sin muchas vueltas:

"Que no se compare con nadie y que tenga paciencia... la constancia siempre termina dando resultados."

No suena muy distinto de cómo él mismo llegó hasta aquí: sin compararse con nadie, terminando canciones, publicándolas, y dejando que la mezcla encuentre su forma con el tiempo.

— Fin del artículo